Sunday, October 18, 2026
Elías Wessin revela plan contra la Biblia.
Sunday, October 4, 2026
Los haitianos ya probaron y comprobaron que nos pueden agarrar asando batatas
Por Leonel Peña:
La noche del 1 de octubre, en el Centro Olímpico de Santo Domingo, no hubo solo un desorden de taquilla. Hubo una prueba de fuerza que nos sorprendió asando batatas.
Los haitianos desafiaron a los militares, forzaron entradas y dañaron una puerta de un recinto que el Estado acaba de remozar con millones de pesos.
Policía y Fuerzas Armadas tuvieron que intervenir. Dentro, las graderías se impusieron y se comportaron como les dió la gana hasta llegando a decir que "nuestro territorio le pertenece" y el delantero Wilson Isidor fue filmado diciendo que La Española es Haití.
Eso no es euforia deportiva como quieren alegar algunos ignorantes. Es un mensaje político directo dicho en suelo dominicano, ante miles de compatriotas suyos y con el Estado mirando.
El episodio no es ajeno al dominicano, pero solo se comenta, nos preocupa, pero se olvida.
Mientras tanto no se toma la medida de fondo en la práctica: ordenar de hacer cumplir la ley (sin los malditos negocios y la corrupción). No se deja claro que la soberanía no se negocia en una grada ni con corruptos en la frontera.
El odio no es un invento de redes. Llevan décadas alimentado su animadversión por el relato de que el dominicano es el victimario permanente y ese odio está a punto de llevarse a la practica en nuestro propio territorio.
El Centro Olímpico mostró que ese relato ya no se queda en el discurso: puede traducirse en tumulto, daño y desafío de proporciones insospechadas.
Ya probaron que pueden imponer su fuerza en territorio dominicano. El día que ese mismo impulso pase de la teoría a la práctica a la calle sin avisar, todos nos lamentaremos y eso está a punto de ocurrir, especialmente en las zonas donde sean mayoría y lo harán con saña con piedras, palos, machetes y lo que tengan a mano. Negarlo no lo evita. Prepararse, sí.
Thursday, September 24, 2026
LOS VERDADEROS PADRES DE LA PATRIA
Por: Elias Wessin Chavez
Wednesday, September 23, 2026
EL TEMA JULIAN ORO DURO ENCENDIDO!
UNOS CREEN - OTROS NO
Leonel Peña:
Saturday, September 19, 2026
MANIPULACION A LA ORDEN DEL DIA
Hemos normalizado que nos manipulen.
Hay algo que desearía que más personas entendieran:
Casi cada vez que abres las redes sociales, alguien te está vendiendo algo. Y no estoy hablando de anuncios.
Están comercializando con tus emociones.
Alguien necesita que te enojes lo suficiente como para compartir su video.
Alguien necesita que tengas suficiente miedo como para seguir mirando.
Alguien necesita convencerte de que Estados Unidos se acaba mañana, para que regreses esta noche a su transmisión en vivo.
Alguien necesita que estés furioso con los demócratas.
Otro necesita que estés furioso con los republicanos.
Alguien necesita convencerte de que existe una conspiración que nadie más comprende.
Alguien necesita que te involucres emocionalmente con su teoría antes de que todas las evidencias estén disponibles.
Y aquí viene la parte incómoda:
La persona que te está manipulando puede ser alguien con quien estás de acuerdo.
Ahí es donde el discernimiento se vuelve difícil.
Es fácil reconocer la propaganda cuando viene del otro lado.
Es mucho más difícil cuando viene envuelta en tu política, tu manera de ver el mundo, tu vocabulario y en todo aquello que ya crees.
A mí también me ha pasado.
He compartido cosas y después descubrí que faltaba más contexto.
He creído titulares porque confirmaban algo que ya sospechaba.
Y he aprendido que una de las preguntas más peligrosas que podemos hacernos es:
«¿Esto está de acuerdo conmigo?»
Una pregunta mucho mejor sería:
«¿Esto es realmente verdad?»
¿De dónde se originó esta información?
¿Qué se dejó fuera?
¿Puedo encontrar la cita completa?
¿Esto está confirmado o alguien está especulando?
¿El titular es más dramático que los hechos que aparecen debajo?
¿Esta persona me está informando… o está tratando de mantenerme emocionalmente involucrado con ella?
Y probablemente la pregunta más difícil:
¿Qué evidencia tendría que ver para cambiar de opinión?
Porque si la respuesta es «nada»…
Ya no estamos buscando la verdad.
Estamos defendiendo una identidad.
Esto se aplica a CNN.
A Fox.
A los políticos.
A los podcasters.
A los creadores de TikTok.
A los comentaristas conservadores.
A los comentaristas liberales.
Y sí… incluso a la persona que escribió la publicación de Facebook que estás leyendo ahora mismo.
Tampoco me creas ciegamente a mí.
Verifica mis fuentes.
Cuestiona algo si me equivoco.
Muéstrame evidencias que yo no haya visto.
Preferiría corregirme públicamente antes que defender en privado algo que sé que no es verdad.
Porque la verdad no necesita que manipulemos a las personas para que crean en ella.
Y como cristiano, esto tiene para mí un significado que va más allá de la política.
Mi responsabilidad no es hacer que los republicanos parezcan tener la razón.
Tampoco es hacer que los demócratas parezcan estar equivocados.
Ni siquiera es hacer que yo parezca tener la razón.
Mi responsabilidad es buscar la verdad, incluso cuando la verdad me haga humilde.
Vivimos en una época en la que la información es ilimitada…
pero el discernimiento se está volviendo cada vez más escaso.
Quizás esa sea una de las habilidades más importantes que podemos enseñarnos a nosotros mismos y a nuestros hijos:
No creas algo porque te asusta.
No lo creas porque te hace enojar.
No lo creas porque a 100,000 personas les gustó.
No lo creas porque lo dijo tu comentarista político favorito.
Y tampoco lo rechaces simplemente porque viene de alguien que no te agrada.
Detente. Lee. Pregunta. Verifica. Piensa.
Ora pidiendo discernimiento.
Porque la persona más fácil de manipular no es aquella que no sabe nada.
Es aquella que ha llegado a convencerse completamente de que jamás podría ser manipulada.
Traducido.Tuesday, September 8, 2026
QUE GRAN VERDAD!
En 2012, Hatuey De Camps lanzó una advertencia que hoy parece escrita para los llamados outsiders de la política dominicana:
“No es verdad que por separado lograremos derrotar el poder”. Y tenía razón.
En República Dominicana existe un enorme desencanto con los partidos tradicionales. Hay espacio para una propuesta diferente. El problema es que quienes pretenden representar esa alternativa parecen estar más interesados en ser el líder, el candidato y el dueño del proyecto que en construir una verdadera opción de poder.
Yadira Marte, Santiago Matías, El Cobrador, Fernando Abreu, Ángelo Vásquez y otros comparten muchas posiciones: nacionalismo, patriotismo, defensa de la soberanía y rechazo a la migración ilegal.
Pero, en lugar de unir fuerzas, se atacan entre ellos. ¿No resulta absurdo?
Critican a los partidos tradicionales por dividir al país, pero ellos mismos se dividen.
Denuncian el personalismo, pero cada uno parece convencido de que sin él no hay futuro. Hablan de cambiar el sistema, pero no parecen dispuestos a sacrificar su protagonismo para construir algo más grande.
Y aquí está la gran paradoja: Los partidos que tanto critican sí saben unirse cuando les conviene.
Negocian. Pactan. Se alían. Se olvidan de sus diferencias cuando entienden que juntos pueden conquistar el poder.
Entonces, ¿por qué quienes quieren derrotarlos no pueden hacer lo mismo?
La política no es un concurso de popularidad ni una competencia para determinar quién grita más fuerte. Tampoco es una cruzada personal ni un mesianismo.
El poder no se derrota con triunfalismo, egos ni ataques entre potenciales aliados.
Se derrota con organización, estrategia, humildad y unidad.
Porque si todos quieren ser presidentes, pero ninguno está dispuesto a sentarse con el otro, entonces quizás no están construyendo una alternativa.
Están construyendo sus propios obstáculos. Hatuey De Camps lo dijo hace 14 años.
Y mientras los nuevos líderes no entiendan esa lección, los mismos de siempre seguirán gobernando.
Amplía más en nuestra web http://eldemocrata.do#eldemocratard
Tuesday, September 1, 2026
POR QUE NO TIRARLE A LOS PIES O CON EL TASER?
En una situación normal uno podría pensar: “¿Por qué no apuntan a una pierna?”.
El problema es que cuando una persona se abalanza con un cuchillo, el policía puede tener menos de un segundo para reaccionar. Apuntar deliberadamente a una zona pequeña —como el pie o la pierna— mientras el objetivo se mueve rápidamente es mucho más difícil que parece.
Además, una bala que impacte una pierna puede atravesarla, desviarse o fallar completamente, y la persona puede continuar avanzando. El propósito del disparo policial, cuando está legalmente justificado, es detener inmediatamente la amenaza, no simplemente herir al agresor.
El concepto de reactionary gap (distancia de reacción) es precisamente estudiado en entrenamiento policial porque la persona que inicia el movimiento tiene ventaja sobre quien debe percibirlo, decidir y responder.
2. ¿Y por qué no usar un Taser?
Aquí la pregunta adquiere otro matiz: porque aunque un Taser puede ser una opción cuando las circunstancias lo permiten, los estudios del Departamento de Justicia de EE. UU. han encontrado que los dispositivos de energía conducida (CED), como los TASER, pueden reducir lesiones al evitar enfrentamientos físicos cuerpo a cuerpo; Pero tienen limitaciones: El dispositivo puede no incapacitar a la persona.
Los dardos necesitan hacer contacto de una determinada manera.
La ropa, el movimiento y otros factores pueden afectar su eficacia.
Puede haber un fallo.
El policía tiene que sacar, apuntar y activar el dispositivo mientras el agresor está avanzando.
Si falla y el atacante ya está a pocos pies, el policía puede no tener tiempo para utilizar otra alternativa.
De hecho, investigaciones del NIJ documentaron casos en los que el Taser no funcionó o no produjo el efecto deseado.
3. La cuestión fundamental es la distancia. Imaginemos dos situaciones:
Persona con cuchillo a 30 pies: Hay más tiempo para ordenar que se detenga, retroceder, buscar cobertura y considerar Taser u otras opciones.
Persona con cuchillo a 6–10 pies que comienza a correr hacia el agente: La situación cambia radicalmente. El agente tiene muy poco tiempo para reaccionar.
Por eso existe tanta discusión alrededor de la llamada “regla de los 21 pies”. Importante: no significa que “si está a menos de 21 pies, automáticamente se puede disparar”. Es una referencia histórica de entrenamiento sobre el tiempo necesario para reaccionar ante un ataque con arma blanca, y actualmente se considera mucho más compleja que una regla matemática rígida.
4. Hay otra cosa que desde fuera cuesta apreciar. Cuando vemos un video, normalmente vemos la escena a velocidad normal y con la ventaja de saber lo que va a ocurrir.
El policía, en cambio, puede estar viendo: una persona corriendo hacia él + un cuchillo + gritos + movimiento impredecible + muy pocos segundos para decidir. Y esa decisión tiene que tomarse antes de que el cuchillo llegue al cuerpo del agente, no después.
Por eso, cuando una persona está realizando una verdadera embestida con un cuchillo, el entrenamiento policial puede considerar razonable utilizar fuerza letal para detener una amenaza inminente de muerte o lesiones graves. No significa que todo encuentro con una persona que tenga un cuchillo justifique disparar; las circunstancias concretas importan muchísimo.
En resumen: el Taser puede ser una excelente herramienta cuando existe suficiente distancia y las circunstancias lo permiten. Pero “disparar a los pies” no es una opción equivalente a detener la amenaza, y cuando alguien ya está lanzándose contra el agente con un cuchillo, esperar a ver si un Taser funciona puede significar esperar hasta que sea demasiado tarde.
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