UNOS CREEN - OTROS NO
Leonel Peña:
UNOS CREEN - OTROS NO
Leonel Peña:
Hemos normalizado que nos manipulen.
Hay algo que desearía que más personas entendieran:
Casi cada vez que abres las redes sociales, alguien te está vendiendo algo. Y no estoy hablando de anuncios.
Están comercializando con tus emociones.
Alguien necesita que te enojes lo suficiente como para compartir su video.
Alguien necesita que tengas suficiente miedo como para seguir mirando.
Alguien necesita convencerte de que Estados Unidos se acaba mañana, para que regreses esta noche a su transmisión en vivo.
Alguien necesita que estés furioso con los demócratas.
Otro necesita que estés furioso con los republicanos.
Alguien necesita convencerte de que existe una conspiración que nadie más comprende.
Alguien necesita que te involucres emocionalmente con su teoría antes de que todas las evidencias estén disponibles.
Y aquí viene la parte incómoda:
La persona que te está manipulando puede ser alguien con quien estás de acuerdo.
Ahí es donde el discernimiento se vuelve difícil.
Es fácil reconocer la propaganda cuando viene del otro lado.
Es mucho más difícil cuando viene envuelta en tu política, tu manera de ver el mundo, tu vocabulario y en todo aquello que ya crees.
A mí también me ha pasado.
He compartido cosas y después descubrí que faltaba más contexto.
He creído titulares porque confirmaban algo que ya sospechaba.
Y he aprendido que una de las preguntas más peligrosas que podemos hacernos es:
«¿Esto está de acuerdo conmigo?»
Una pregunta mucho mejor sería:
«¿Esto es realmente verdad?»
¿De dónde se originó esta información?
¿Qué se dejó fuera?
¿Puedo encontrar la cita completa?
¿Esto está confirmado o alguien está especulando?
¿El titular es más dramático que los hechos que aparecen debajo?
¿Esta persona me está informando… o está tratando de mantenerme emocionalmente involucrado con ella?
Y probablemente la pregunta más difícil:
¿Qué evidencia tendría que ver para cambiar de opinión?
Porque si la respuesta es «nada»…
Ya no estamos buscando la verdad.
Estamos defendiendo una identidad.
Esto se aplica a CNN.
A Fox.
A los políticos.
A los podcasters.
A los creadores de TikTok.
A los comentaristas conservadores.
A los comentaristas liberales.
Y sí… incluso a la persona que escribió la publicación de Facebook que estás leyendo ahora mismo.
Tampoco me creas ciegamente a mí.
Verifica mis fuentes.
Cuestiona algo si me equivoco.
Muéstrame evidencias que yo no haya visto.
Preferiría corregirme públicamente antes que defender en privado algo que sé que no es verdad.
Porque la verdad no necesita que manipulemos a las personas para que crean en ella.
Y como cristiano, esto tiene para mí un significado que va más allá de la política.
Mi responsabilidad no es hacer que los republicanos parezcan tener la razón.
Tampoco es hacer que los demócratas parezcan estar equivocados.
Ni siquiera es hacer que yo parezca tener la razón.
Mi responsabilidad es buscar la verdad, incluso cuando la verdad me haga humilde.
Vivimos en una época en la que la información es ilimitada…
pero el discernimiento se está volviendo cada vez más escaso.
Quizás esa sea una de las habilidades más importantes que podemos enseñarnos a nosotros mismos y a nuestros hijos:
No creas algo porque te asusta.
No lo creas porque te hace enojar.
No lo creas porque a 100,000 personas les gustó.
No lo creas porque lo dijo tu comentarista político favorito.
Y tampoco lo rechaces simplemente porque viene de alguien que no te agrada.
Detente. Lee. Pregunta. Verifica. Piensa.
Ora pidiendo discernimiento.
Porque la persona más fácil de manipular no es aquella que no sabe nada.
Es aquella que ha llegado a convencerse completamente de que jamás podría ser manipulada.
Traducido.En 2012, Hatuey De Camps lanzó una advertencia que hoy parece escrita para los llamados outsiders de la política dominicana:
“No es verdad que por separado lograremos derrotar el poder”. Y tenía razón.
En República Dominicana existe un enorme desencanto con los partidos tradicionales. Hay espacio para una propuesta diferente. El problema es que quienes pretenden representar esa alternativa parecen estar más interesados en ser el líder, el candidato y el dueño del proyecto que en construir una verdadera opción de poder.
Yadira Marte, Santiago Matías, El Cobrador, Fernando Abreu, Ángelo Vásquez y otros comparten muchas posiciones: nacionalismo, patriotismo, defensa de la soberanía y rechazo a la migración ilegal.
Pero, en lugar de unir fuerzas, se atacan entre ellos. ¿No resulta absurdo?
Critican a los partidos tradicionales por dividir al país, pero ellos mismos se dividen.
Denuncian el personalismo, pero cada uno parece convencido de que sin él no hay futuro. Hablan de cambiar el sistema, pero no parecen dispuestos a sacrificar su protagonismo para construir algo más grande.
Y aquí está la gran paradoja: Los partidos que tanto critican sí saben unirse cuando les conviene.
Negocian. Pactan. Se alían. Se olvidan de sus diferencias cuando entienden que juntos pueden conquistar el poder.
Entonces, ¿por qué quienes quieren derrotarlos no pueden hacer lo mismo?
La política no es un concurso de popularidad ni una competencia para determinar quién grita más fuerte. Tampoco es una cruzada personal ni un mesianismo.
El poder no se derrota con triunfalismo, egos ni ataques entre potenciales aliados.
Se derrota con organización, estrategia, humildad y unidad.
Porque si todos quieren ser presidentes, pero ninguno está dispuesto a sentarse con el otro, entonces quizás no están construyendo una alternativa.
Están construyendo sus propios obstáculos. Hatuey De Camps lo dijo hace 14 años.
Y mientras los nuevos líderes no entiendan esa lección, los mismos de siempre seguirán gobernando.
Amplía más en nuestra web http://eldemocrata.do#eldemocratard
El problema es que cuando una persona se abalanza con un cuchillo, el policía puede tener menos de un segundo para reaccionar. Apuntar deliberadamente a una zona pequeña —como el pie o la pierna— mientras el objetivo se mueve rápidamente es mucho más difícil que parece.
Además, una bala que impacte una pierna puede atravesarla, desviarse o fallar completamente, y la persona puede continuar avanzando. El propósito del disparo policial, cuando está legalmente justificado, es detener inmediatamente la amenaza, no simplemente herir al agresor.
El concepto de reactionary gap (distancia de reacción) es precisamente estudiado en entrenamiento policial porque la persona que inicia el movimiento tiene ventaja sobre quien debe percibirlo, decidir y responder.
2. ¿Y por qué no usar un Taser?
Aquí la pregunta adquiere otro matiz: porque aunque un Taser puede ser una opción cuando las circunstancias lo permiten, los estudios del Departamento de Justicia de EE. UU. han encontrado que los dispositivos de energía conducida (CED), como los TASER, pueden reducir lesiones al evitar enfrentamientos físicos cuerpo a cuerpo; Pero tienen limitaciones: El dispositivo puede no incapacitar a la persona.
Los dardos necesitan hacer contacto de una determinada manera.
La ropa, el movimiento y otros factores pueden afectar su eficacia.
Puede haber un fallo.
El policía tiene que sacar, apuntar y activar el dispositivo mientras el agresor está avanzando.
Si falla y el atacante ya está a pocos pies, el policía puede no tener tiempo para utilizar otra alternativa.
De hecho, investigaciones del NIJ documentaron casos en los que el Taser no funcionó o no produjo el efecto deseado.
3. La cuestión fundamental es la distancia. Imaginemos dos situaciones:
Persona con cuchillo a 30 pies: Hay más tiempo para ordenar que se detenga, retroceder, buscar cobertura y considerar Taser u otras opciones.
Persona con cuchillo a 6–10 pies que comienza a correr hacia el agente: La situación cambia radicalmente. El agente tiene muy poco tiempo para reaccionar.
Por eso existe tanta discusión alrededor de la llamada “regla de los 21 pies”. Importante: no significa que “si está a menos de 21 pies, automáticamente se puede disparar”. Es una referencia histórica de entrenamiento sobre el tiempo necesario para reaccionar ante un ataque con arma blanca, y actualmente se considera mucho más compleja que una regla matemática rígida.
4. Hay otra cosa que desde fuera cuesta apreciar. Cuando vemos un video, normalmente vemos la escena a velocidad normal y con la ventaja de saber lo que va a ocurrir.
El policía, en cambio, puede estar viendo: una persona corriendo hacia él + un cuchillo + gritos + movimiento impredecible + muy pocos segundos para decidir. Y esa decisión tiene que tomarse antes de que el cuchillo llegue al cuerpo del agente, no después.
Por eso, cuando una persona está realizando una verdadera embestida con un cuchillo, el entrenamiento policial puede considerar razonable utilizar fuerza letal para detener una amenaza inminente de muerte o lesiones graves. No significa que todo encuentro con una persona que tenga un cuchillo justifique disparar; las circunstancias concretas importan muchísimo.
En resumen: el Taser puede ser una excelente herramienta cuando existe suficiente distancia y las circunstancias lo permiten. Pero “disparar a los pies” no es una opción equivalente a detener la amenaza, y cuando alguien ya está lanzándose contra el agente con un cuchillo, esperar a ver si un Taser funciona puede significar esperar hasta que sea demasiado tarde.
#racismo, #lamataronporserhispana, #ennewyorkpoliciamatamujer, #brutalidadpolicial, #lapoliciadenewyork
Durante las últimas tres décadas (1996–2026), varios personajes políticos han aparecido en memes, publicaciones y teorías como supuestos candidatos al Anticristo. Aqui se los presento:
1. Bill Clinton finales de los 90 Algunos círculos conspirativos lo relacionaban con el “gobernante mundial” y el Anticristo.
George W. Bush 2001–2008 Fue llamado “Anticristo” en sitios y memes, especialmente por la guerra de Irak y su discurso religioso. Hay registros de publicaciones que ya lo llamaban así en 2007–2009.
Barack Obama 2008–2016 Probablemente uno de los casos más fuertes en la era de las redes sociales. Aparecieron memes con Obama + 666, Obama como Anticristo, y videos preguntando si él era el Anticristo.
Donald Trump 2016–2026 Ha sido uno de los nombres más repetidos en memes modernos. Después del atentado de 2024, algunos relacionaron incluso la herida en la oreja con Apocalipsis 13:3.
Joe Biden 2020–2024 También aparece en memes que lo identifican con el Anticristo, aunque mucho menos que Obama o Trump. El meme “I Hate the Antichrist”, por ejemplo, incluye tanto a Biden como a Trump dentro de su universo de memes políticos.
Vladimir Putin 2000–presente Ha sido presentado en determinados memes y círculos apocalípticos como una figura del Anticristo o del gobernante de los últimos tiempos.
Ahora le toca el turno a Nayib Bukele. La acusación no es nueva; cambia el personaje. A lo largo de las décadas se han señalado distintos gobernantes conforme cambiaban las circunstancias políticas.
En el caso de Bukele, probablemente el meme juega con elementos como su popularidad internacional, concentración de poder, imagen de líder fuerte y su influencia política, y los conecta —correcta o incorrectamente— con imágenes proféticas de un gobernante mundial.
Por Rosa ML (Mexico City)
Es una realidad que sucede dentro de grandes denominaciones
cristianas y muy pocas veces se habla abiertamente de este asunto.
Pero como ya sabes, aquí toco temas que muchos prefieren
callar porque mi compromiso no es con el hombre ni con ninguna denominación,
sino con Dios.
Vamos al asunto:
1. El pastor que abre la obra carga con la etapa más
difícil. Llega cuando no hay templo, recursos, estructura ni estabilidad.
Muchas veces tiene que pone de su propio bolsillo, trabaja sin sueldo y su
familia también paga el precio.
2. No solamente predica: construye desde cero. Evangeliza,
visita, forma líderes, consigue un lugar, organiza la iglesia, enfrenta crisis
y permanece cuando todavía no existen resultados visibles.
3. Después llega el crecimiento. La congregación aumenta,
aparecen diezmos y ofrendas, se adquieren bienes, hay presupuesto y finalmente
la obra puede sostener dignamente a un pastor.
4. Entonces aparece la contradicción. Justo cuando podrían
comenzar a compensarse años de sacrificio, la denominación traslada al pastor
que abrió camino y coloca a otro.
5. El nuevo pastor recibe lo que el fundador nunca tuvo.
Vivienda o mejores condiciones, sueldo, estructura, equipo, recursos y una
congregación ya establecida. No significa que el nuevo pastor sea culpable; el
problema puede estar en el sistema que administra sin reconocer
proporcionalmente el sacrificio anterior.
6. Al pionero vuelven a enviarlo a comenzar de cero. Otra
ciudad, otra obra sin recursos, nuevamente dificultades económicas y nuevamente
su familia soportando el costo. Puede terminar convirtiéndose en un patrón:
eres bueno para abrir obras, pero nunca para disfrutar del fruto de aquello que
ayudaste a levantar.
7. Aquí aparece la pregunta ética y bíblica: ¿es correcto
llamar “sacrificio ministerial” a una dinámica que beneficia permanentemente a
la institución mientras desgasta al mismo obrero y a su familia?
8. La Biblia sí habla de diferentes funciones ministeriales.
Pablo podía plantar y Apolos regar: “Yo planté, Apolos regó; pero el
crecimiento lo ha dado Dios” (1 Corintios 3:6). Que otro continúe una obra no
es antibíblico. Lo cuestionable sería usar al que planta sin honrarlo, cuidarlo
ni reconocer su trabajo.
9. La honra también debería ser práctica. “El obrero es
digno de su salario” (Lucas 10:7) y 1 Timoteo 5:17-18 relaciona el trabajo
ministerial con honra y sustento. La espiritualidad no debería convertirse en
argumento para justificar precariedad permanente.
10. El punto más delicado es la familia. La esposa y los
hijos también vivieron las carencias, mudanzas, incertidumbre y sacrificios. No
debería asumirse que, porque existe un llamado pastoral, toda la familia está
obligada a vivir indefinidamente bajo inestabilidad evitable.
UNA COSA ES ENVIAR OBREROS A ABRIR CAMINO; OTRA MUY DISTINTA
ES ACOSTUMBRARSE A QUE SIEMPRE SEAN LOS MISMOS QUIENES SANGREN ABRIENDO EL
CAMINO PARA QUE OTROS LLEGUEN CUANDO YA ESTÁ PAVIMENTADO.
Trasladar pastores no es necesariamente injusto. Hay
momentos, razones y estructuras donde hacerlo puede ser completamente legítimo.
El problema comienza cuando el sacrificio siempre queda para unos y los
beneficios siempre terminan en manos de otros, sin reconocimiento, protección
ni compensación.
Entonces queda una pregunta que quizá muchas familias
pastorales se han hecho en silencio:
¿Hasta dónde llega la obediencia ministerial y el sacrificio
por la obra… y en qué momento comienza el abuso institucional disfrazado de
“servicio a Dios”? #familias #iglesias #palabradeldia See less
Por Marcos Tejeda.
Sería un error político descartar a Alofoke como una simple candidatura de influencer. Hoy no lo colocaría como favorito para ganar la Presidencia en 2028, pero sí considero que tiene una ruta plausible para convertirse en un candidato competitivo y potencialmente alterar por completo la elección.
Lo que ocurrió hoy cambia un poco el análisis
Lo de Santiago no fue solamente un “meeting”. Matías inició allí la recolección pública de firmas para conseguir el reconocimiento de su organización política, Dominicanos Primero, con filas de simpatizantes en las inmediaciones del Parque Central.
Esto es importante porque hace apenas semanas su aspiración podía interpretarse como marketing, provocación o una extensión de su personaje mediático. Ahora está intentando convertir audiencia digital en organización política real.
¿Puede Alofoke ser presidente?
Sí, puede. Pero todavía considero baja la probabilidad de que gane en 2028.
Si tuviera que hacer una valoración hoy —no una encuesta, sino un análisis de probabilidades políticas— lo pondría aproximadamente así:
Probabilidad de lograr competir formalmente en 2028: 60–70%.
Probabilidad de convertirse en uno de los 3–4 candidatos importantes: 35–45%.
Probabilidad de llegar a una segunda vuelta: 15–25%.
Probabilidad de convertirse en presidente en 2028: 8–15%.
Ese último número puede parecer pequeño, pero para alguien que ni siquiera pertenece al sistema político tradicional dominicano, es extraordinariamente alto.
Y existe un escenario concreto en el que esa probabilidad podría crecer considerablemente
El verdadero activo de Alofoke no son sus seguidores
Aquí está la parte que considero más interesante.
Matías posee algo que David Collado, Carolina Mejía, Leonel Fernández, Omar Fernández, Abel Martínez y prácticamente cualquier dirigente tradicional tendría que gastar millones para conseguir:
atención permanente.
Alofoke no necesita que CDN, SIN, Telemicro, Color Visión o los periódicos decidan cubrir su campaña.
Él mismo es un medio de comunicación.
Puede producir una entrevista hoy, convertirla en clips, generar una controversia, ponerla en TikTok, Instagram y YouTube y dominar parte de la conversación pública sin comprar necesariamente esa exposición.
Su plataforma política ya muestra explícitamente el mensaje “Santiago Matías, Presidente 2028–2032”.
Eso representa una ventaja política moderna enorme.
Pero hay algo todavía más importante.
Alofoke habla con un electorado que los partidos tradicionales tienen dificultades para alcanzar.
Jóvenes.
Barrios.
Dominicanos desencantados de la política.
Personas que normalmente no consumen programas políticos.
Dominicanos de la diáspora.
Consumidores de contenido digital.
Voy a publicar un análisis extenso y detallado sobre esta candidatura en El Sol de la Florida. No te lo pierdas.
www.elsoldelaflorida.com
@alofokeradioshow